5 Ejercicios perfectos para la oficina

5 Ejercicios perfectos para la oficina

¿Hacer ejercicio en la oficina es un mito o es realmente posible? En PideSano te contamos cómo puedes empezar a ejercitare en tu puesto de trabajo.

Las largas jornadas laborales terminan por afectar a nuestra salud, al hacernos llevar una vida muy sedentaria no solo en la propia oficina, sino fuera de ella, pues terminamos tan cansados que nos vamos a casa… a seguir sentados. Si quieres cambiar esto, en PideSano queremos proporcionarte unas cuantas ideas sobre cómo conseguir hacer ejercicio a lo largo de tu jornada laboral y llevar una vida mucho más activa.

 

2 Trucos para estar más activo en la oficina

 

  •          Camina con prisa y dando grandes zancadas: una de las primeras cosas que puedes hacer para empezar a cambiar esos hábitos sedentarios en la oficina, es modificar el ritmo con el que andas. Si das pasos largos y de forma rápida, te mantendrás más activos y realizarás un mayor ejercicio.

 

  •          Olvídate del ascensor: asimismo, recuerda que uno de los mejores ejercicios que existe es subir las escaleras, así que olvídate de que existe el ascensor. Este truco unido al anterior te permitirá un gran cambio con un esfuerzo ínfimo que ni siquiera notaras. Una buena opción es combinarlos en tu tiempo de descanso, dando un paseo por los alrededores de la oficina.

 

Ejercicios para hacer mientras trabajas

1 - Ejercicios hipopresivos: este ejercicio es tan sencillo que lo puedes hacer sentado en tu escritorio. El objetivo es hacer profundas respiraciones en las que no permitamos que el abdomen crezca, sino que se mantenga duro. Antes de inspirar, debemos mantener una apnea de unos 10 segundos.

Otra forma de trabajar el abdomen es poniendo la espalda recta, pero sin apoyo y girar la cintura para un lado y otro. Ten en cuenta que es muy importante que lo que gire sea la cintura y no tu pecho, pues no estarás realizando ningún ejercicio.

2 - Ejercicios de contracción: el tensar diferentes músculos de nuestro cuerpo y posteriormente relajarlos, es una buena forma de ejercitarte mientras trabaja, pues es muy sencillo de hacer y no te producirá ningún cansancio. Por ejemplo, contraer y soltar los músculos de los glúteos permite ayudarte a combatir la clásica celulitis. Si quieres un trabajo mayor, haz que los momentos de relajación sean más lentos y ve soltando poco a poco, pero sin llegar a relajarte del todo antes de la siguiente contracción.

3 - Ejercicios de estiramiento: este tipo de ejercicio es muy importante en el trabajo de oficina y te recomendamos que empieces y acabes cada día estirando todos los músculos del cuerpo para activarte.Si trabajas frente al ordenador debes poner especial atención en realizar ejercicios de estiramiento en cuello y espalda, pues son dos de las zonas que más sufren y que te pueden provocar dolores.

Dobla el cuello ayudándote con la mano o haz rotaciones lentas de la cabeza con los brazos estirados por detrás de la espalda, a la vez que mantienes una postura recta sin ayuda del respaldo. Termina el ejercicio con los brazos estirados sobre la cabeza y tira hacia arriba todo lo que puedas para completar el estiramiento de cuello y espalda.

4 - De puntillas y en cuclillas: si buscas un nivel de ejercicio más alto, una buena opción es realizar un ejercicio de piernas que te lleve de ponerte de puntillas a hacer una sentadilla. Agarrándote en el respaldo de tu silla, ponte de puntillas para trabajar el gemelo, posteriormente comienza a bajar hasta lograr una sentadilla completa con la que trabajarás la zona de glúteos y cuádriceps. Si repites esto en varias series, estarás realizando un ejercicio muy completo de piernas.

En caso de que no puedas realizar este trabajo puedes hacer una versión más light, poniéndote de puntillas mientras permaneces sentado en tu silla. Al subir y bajar los talones, estarás trabajando la fuerza de tus gemelos.

5 - Y no olvides los brazos: ejercitar los brazos en la oficina es más sencillo, pues siempre puedes optar por realizar levantamiento de peso con, por ejemplo, los paquetes de folios. Otras opciones es situarte de espaldas a tu silla y apoyarte en el asiento con las manos, manteniendo los pies estirados para realizar movimientos de bajada y subida. En caso de que no sea posible porque tu silla tenga ruedas, puedes buscar otro mueble de altura semejante. Asimismo, puedes realizar flexiones tanto en el suelo de la oficina como contra la pared, si estás comenzando.

En PideSano hemos querido darte unas cuantas ideas sobre cómo empezar a ejercitarte en la oficina, que esperamos que te sean muy útiles para realizar un cambio de hábitos que te lleve a una vida mucho más saludable.